Siete cosas que un ciclista de montaña nunca debería hacer en sus entrenamientos
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Siete cosas que un ciclista de montaña nunca debería hacer en sus entrenamientos

12
abr 2012

Ya sea para mejorar la eficacia de nuestros entrenamientos o para evitar posibles lesiones, hay ciertas cosas que un ciclista de montaña debería evitar a toda costa durante sus entrenamientos en bicicleta. Algunas de estas malas costumbres resultan obvias y otras no lo son tanto, pero todas ellas acaban por repercutir negativamente en nuestro rendimiento mientras rodamos. Por ello, nada mejor que un pequeño repaso acerca de las cosas que no deberíamos hacer cuando salimos con nuestra bicicleta de montaña.

Siete cosas que un ciclista de montaña nunca debería hacer en sus entrenamientos

Lo que no debemos hacer cuando salimos a rodar

  • 1. Rodar con dolor: Si salimos a rodar con nuestra bicicleta y notamos molestias o algún dolor localizado, nuestro cuerpo nos está avisando de que algo no funciona bien. Si decidimos continuar entrenando sin hacer caso a nuestras molestias, es muy probable que una lesión más seria haga aparición. Mejor dejar de rodar un día, que quedarnos sin entrenar durante mucho más tiempo por culpa de una lesión que pudimos evitar a tiempo.
  • 2. No calentar adecuadamente: Es muy común en ciclistas que entrenan de forma regular y creen que no necesitan nada más que rodar suavemente durante unos pocos minutos. Realizar unos pequeños estiramientos en brazos y piernas y comenzar con un ritmo suave durante al menos 15 minutos es esencial para poner a punto nuestras articulaciones antes de entrenar más seriamente y evitar cualquier tipo de posible lesión.
  • 3. Entrenar sin hidratarse correctamente: Hay estaciones del año en las que la hidratación no resulta tan necesaria, pero en el caso de rodar en primavera y verano un correcto aporte de líquido es fundamental para nuestros entrenamientos. Rodar con déficit de líquidos en el organismo es extremadamente agresivo para nuestro cuerpo, con una drástica reducción de rendimiento y una recuperación de los entrenamientos mucho más larga. Beber agua y bebidas isotónicas durante la marcha, aunque no se tenga sed, es la mejor opción para mantener nuestro cuerpo perfectamente hidratado.
  • 4. Rodar con el estómago vacío: Para mantener la energía sobre la marcha, los depósitos de glucógeno de nuestro cuerpo deben estar bien cargados. Debemos ingerir una buena cantidad de carbohidratos complejos un par de horas antes de salir a rodar, para evitar que nuestro cuerpo utilice las reservas acumuladas durante la marcha. Un aumento de la intensidad del entrenamiento sin una adecuada carga de hidratos en nuestro organismo desemboca irremediablemente en la temida (y tan conocida) pájara del ciclista.
  • 5. Picarse con otros ciclistas: Algo muy común entre los ciclistas de montaña, aunque nadie lo reconozca. El competidor que llevamos dentro se activa cuando vemos que otro ciclista nos sobrepasa, pero debemos pensar que cada persona tiene su ritmo y rutina de entrenamiento, y que no podemos picarnos con cualquiera que nos adelante por el monte. Mantener un ritmo adecuado a nuestros límites es la mejor manera de ir progresando y mejorando nuestro rendimiento sobre la bicicleta.
  • 6. Rodar siempre por el mismo recorrido: Al igual que debemos ir variando nuestros entrenamientos con cambios de ritmo, de desarrollos y de cadencia, también debemos ir variando de recorrido para evitar caer en la monotonía y aburrirnos de ver siempre el mismo camino. Además, nuestras piernas son muy listas y rápidamente se acostumbran a hacer siempre la misma rutina. Para ello, nada mejor que tener una gran variedad de rutas con las que sorprender a nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestros ojos.
  • 7. Salir solamente el fin de semana: Otro error muy común entre ciclistas de montaña es el de salir a rodar únicamente durante el fin de semana. Ya sea por causas de trabajo u otras necesidades, quizá entrenar durante la semana puede resultar complicado para la mayoría, pero si realmente nos lo proponemos encontraremos un par de huecos durante la semana para darle a los pedales. Rodar una hora durante un par de días entre semana es altamente beneficioso para nuestro rendimiento y nos evitará más de una posible lesión en las largas rutas de fin de semana.