Peligro en la ciudad: los principales obstáculos de los ciclistas urbanos
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Peligro en la ciudad: los principales obstáculos de los ciclistas urbanos

4
nov 2016

Ya seamos amantes de la montaña o del asfalto, en toda ruta ciclista siempre suele haber tramos que discurren por entornos urbanos. Lejos de ser los tramos más seguros, pueblos y ciudades son, por desgracia, junglas de asfalto repletas de mil y un obstáculos para las bicicletas, ya sea por el entorno urbano o por los propios habitantes del lugar.

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Los principales obstáculos del ciclista urbano

Casco, luces, una vestimenta llamativa y respetar las normas de circulación son fundamentales para aumentar la seguridad del ciclista urbano, del mismo modo que conocer los principales obstáculos causantes de la mayoría de accidentes ciclistas en entornos habitados. Entre ellos y sin orden de importancia:

  • Mensajeros, repartidores, taxistas y autobuses: No es que se trate de enemigos acérrimos de los ciclistas, pero en ocasiones actúan como tal. Las prisas propias del trabajo, la falta de espacios para estacionar correctamente, la monotonía de una jornada laboral repetitiva y aburrida y, por qué no, la malicia de algún que otro personaje convierten a mensajeros, repartidores, taxistas y autobuses en elementos con los que extremar la precaución sobre una bicicleta.
  • Peatones: En su gran mayoría civilizados, pero también muy despistados. Suelen prestar más atención a grandes vehículos que a diminutas bicicletas, ocasionando algún que otro desafortunado encuentro con el ciclista de turno. Obviamente, mención especial para los peatones que caminan con los ojos fijos en la pantalla del móvil o en el periódico, o para aquellos ajenos a todo gracias a unos estupendos auriculares usados a todo volumen.
  • Pasos de cebra, alcantarillas y socavones: Ciertas partes del entorno urbano, tales como los pasos de cebra y las alcantarillas, pueden convertirse en trampas para ciclistas. La pintura utilizada para marcar los pasos de cebra tiende a convertirse en una pista de patinaje con el paso del tiempo, sobre todo con el firme mojado. Las alcantarillas, por su parte, pueden tragarse una rueda de bicicleta con un grosor delgado, además de presentar en muchas ocasiones un desnivel nada cómodo sobre el que rodar. Por supuesto, el uso intensivo y continuado del asfalto da lugar a socavones, baches y demás fisuras que hay que sortear con delicadeza para evitar una posible caída.
  • Horas punta: Los tres obstáculos mencionados anteriormente se multiplican exponencialmente en las horas puntas, siendo lo más recomendable evitar rodar por la ciudad cuando los niños entran y salen del colegio, cuando comienza o termina la jornada con horario de oficina o cuando tiene lugar algún tipo de evento extraordinario, por citar algunos ejemplos. ¿La mejor opción? Tirar 'pal' monte...