Nutrición: Un estudio revela que el consumo moderado de cerveza podría mejorar nuestro sistema inmunológico
General

Nutrición: Un estudio revela que el consumo moderado de cerveza podría mejorar nuestro sistema inmunológico

2
oct 2012

Un estudio nutricional de investigación realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y presentado en el XIV Congreso de la Sociedad Española de Nutrición celebrado estos días en Zaragoza (España) confirma que el consumo moderado de cerveza podría mejorar la respuesta inmunológica de nuestro organismo frente a algunos patógenos externos responsables de enfermedades infecciosas, además de demostrar que la cerveza consumida de forma moderada no engorda gracias a su bajo aporte calórico.

Nutrición: Un estudio revela que el consumo moderado de cerveza podría mejorar nuestro sistema inmunológico

En este reciente estudio han participado un total de 57 adultos sanos de entre 25 y 50 años de edad, a los que se les ha realizado un seguimiento durante el transcurso de un mes consumiendo cerveza de entre 4 y 5 grados de alcohol de forma moderada y diariamente. Según declaraciones de Ascensión Marcos (directora del Grupo de Inmunonutrición del CSIC), la combinación de los más de cien nutrientes que tiene la cerveza provoca en nuestro organismo un aumento de determinadas células, como los linfocitos T, que ayudan a mejorar la respuesta inmune del organismo.

Los linfocitos T son unas células inmunológicas que ayudan a destruir microorganismos invasores, protegen nuestro cuerpo de ciertas bacterias específicas, destruyen los virus y además, actúan como reguladores de nuestro sistema inmunológico. Según indica esta directora del CSIC, el sistema inmunológico de las personas que han consumido cerveza de forma moderada está más activado y puede eliminar un patógeno de cualquier tipo más facilmente, previniendo la aparición de diversas enfermedades infecciosas.

Además de mejorar nuestro sistema inmunológico, este estudio demuestra que el consumo moderado de cerveza también tiene efectos cardioprotectores. El consumo de cerveza contribuye a aumentar los niveles de HDL, encargado de transportar el colesterol malo hasta nuestro hígado, además de mejorar significativamente los niveles de hematíes, hemoglobina y hematocrito, muy especialmente en las mujeres. Unos niveles bajos de estos parámetros provocan ausencia de hierro y vitaminas del grupo B, efectos más conocidos vulgarmente como los causantes de una anemia.

No obstante, la directora de la investigación ha recordado que los efectos positivos para la salud se presentan siempre que el consumo de cerveza sea moderado (unos 330 ml. para la mujer y unos 660 ml. para el hombre). Una ingesta excesiva de cerveza, que podría estar entorno a las seis latas diarias consumidas, anula cualquier tipo de beneficio y perjudica seriamente nuestro organismo. El exceso de alcohol produce el efecto contrario: disminuye nuestra defensas y nuestros parámetros inmunológicos, además de aumentar el colesterol y los triglicéridos en sangre.

Por último, vale la pena mencionar que este estudio concluye también que el consumo moderado de cerveza no engorda, ya que la aportación calórica es muy inferior a la de otras bebidas. Una caña de cerveza de 200 mililitros nos aporta 90 kilocalorías, lo cual es un porcentaje muy pequeño en comparación con la ingesta calórica recomendada que ronda en las 2.000 calorías para las mujeres y en las 2.500 para los hombres, sin tener en cuenta factores como el deporte que pueden hacer variar este consumo calórico recomendado. Los participantes que han formado parte de este estudio no registraron ningún aumento de peso ni de masa corporal durante el tiempo que han estado consumiendo cerveza de forma moderada.

Más información en | Estudio realizado por el CSIC