Los cinco errores más comunes entre los principiantes del Mountain Bike
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Los cinco errores más comunes entre los principiantes del Mountain Bike

20
jun 2012

Iniciarse en el ciclismo de montaña puede ser el comienzo de una verdadera pasión que nos llevará a vivir bonitas experiencias sobre nuestra bicicleta en forma de diversión, salud y nuevas amistades. Sin embargo, existen algunos errores muy comunes entre los principiantes y personas que se inician en el Mountain Bike que pueden hacer que nuestros comienzos sobre las dos ruedas no sean todo lo placenteros que desearíamos, e incluso pueden convertir una futura afición en un recuerdo amargo del que sólo deseamos olvidarnos.

Los cinco errores más comunes entre los principiantes del Mountain Bike

Los cinco errores de los principiantes del Mountain Bike

Para aprender es necesario equivocarse, y eso es algo que todos ya sabemos. Aún así, para forjar a un verdadero ciclista que ruede y ruede durante cientos de kilómetros más no es necesario caer en los errores más comunes que muchos principiantes del ciclismo de montaña cometen en sus inicios. Entre estos errores, cualquier principiante en el Mountain Bike debería evitar:

1. Comenzar con una bicicleta o equipamiento inadecuados

Lo más importante para iniciarse en el ciclismo de montaña con éxito es elegir correctamente el equipo con el que rodemos. Una bicicleta de muy baja calidad como las que predominan en grandes centros comerciales o, por el contrario, una bicicleta de gama alta con muchos y complicados ajustes que no sabremos aprovechar no son nada recomendables para comenzar a rodar. La bicicleta ideal debería rondar los 400 o 500 euros, ser de un fabricante con una amplia experiencia en el mundo de las bicicletas y disponer de componentes fiables además de una construcción sólida que pueda resistir las inoportunas caídas que todo buen principiante puede tener.

En cuanto al resto de equipamiento, es de vital importancia adquirir un casco adecuado junto con nuestra nueva bicicleta. En el caso del ciclismo de montaña, el casco ideal debería tener suficientes aberturas de aireación para asegurar una buena refrigeración en nuestra cabeza y ser de la talla correcta. Además del casco, unos guantes de verano o invierno son muy recomendables para evitarnos rozaduras y heridas varias en nuestras manos, sobretodo en el caso de caídas imprevistas. Por último, un culotte tampoco debería faltar en nuestra iniciación al Mountain Bike para reducir las molestias y los dolores que el sillín de la bicicleta pueda provocar en nuestras desacostumbradas posaderas.

2. Empezar a rodar con demasiada energía

Ya sabemos que rodar a toda velocidad por el monte resulta muy divertido. Lo que no resulta divertido es encontrarnos sin fuerzas y a medio gas en mitad de ninguna parte, sobretodo si hemos salido solos. La mejor estrategia para comenzar a rodar de forma inteligente es la siguiente:

  • Rodar durante el primer tercio de nuestra ruta en modo de calentamiento. Esto quiere decir que debemos rodar suavemente para que nuestros músculos se adapten al esfuerzo físico de forma gradual, sin esfuerzos innecesarios que puedan consumir la energía que necesitaremos después.
  • Rodar el segundo tercio de nuestra ruta a un ritmo constante, adecuado a nuestras capacidades físicas y nuestro rendimiento. Cada ciclista debe encontrar su propio ritmo a seguir y con el que debe ser capaz de rodar durante muchos kilómetros sin caer en el agotamiento.
  • Rodar durante el último tercio de nuestra ruta más duramente. Apretando el ritmo de marcha o eligiendo un desarrollo más duro durante los últimos kilómetros de nuestra ruta, aprenderemos a empujar con más fuerza aunque estemos cansados, algo de vital importancia para mejorar gradualmente nuestro rendimiento sobre la bicicleta.

3. No abastecer nuestro cuerpo de combustible de forma correcta

Nuestro cuerpo es como un motor que necesita combustible para seguir en marcha. Cuando rodamos con la bicicleta, hacemos uso de las reservas de energía que nuestro organismo tiene almacenadas, hasta llegar a agotarlas completamente si no las reponemos de forma adecuada. El ejercicio físico, el calor, el sudor y nuestra propia condición física marcarán la forma en que debemos reponer el combustible que nuestro cuerpo necesita mientras rodamos con la bicicleta.

Debemos evitar salir con la bicicleta con el estómago vacío y debemos hidratarnos con moderación antes de rodar. Una vez sobre la marcha, lo ideal resulta tomar algunos tragos de agua o bebida isotónica cada 10 minutos y comer unos cuantos bocados cada 15 minutos. En términos generales y como medidas de aproximación, deberíamos beber un bidón de hidratación y comer una barrita energética por cada hora que dure nuestra ruta en bicicleta.

4. Comportarse como un sabelotodo que nada necesita

Muchos de los nuevos ciclistas de montaña que se inician pueden pecar de un exceso de confianza, especialmente si anteriormente ya han practicado algún otro deporte con regularidad y cierto éxito. Aunque pueda parecer lo contrario, el ciclismo de montaña es un deporte ligeramente complicado que requiere de ciertas actitudes y conocimientos para disfrutar al máximo sobre la bicicleta.

Cada ruta de Mountain Bike es una nueva oportunidad para mejorar y aprender, y lo más recomendable es comenzar a rodar acompañado de otros/as ciclistas que ya tengan cierta experiencia para aprender de ellos. Una vez llegados al punto en que podamos ayudar a otros ciclistas, podremos centrarnos en la adquisición de nuevas y mejores habilidades sobre la bicicleta.

5. Romper las reglas de las salidas en grupo

Como hemos visto, la mejor forma de iniciarse en el ciclismo de montaña y aprender de forma correcta es salir en grupo. En las salidas en grupo existen ciertos protocolos o normas que, aunque no estén escritas en ningún sitio, forman parte de la manera de rodar de ese grupo en cuestión para mejorar la seguridad y posiblemente la diversión de cada ruta realizada.

Si somos principiantes, lo mejor para no interferir en el correcto funcionamiento del grupo es situarnos en la cola del mismo y observar todo lo que sucede a nuestro alrededor. No debemos tener vergüenza ni miedo en preguntar a cualquiera o pedir ayuda y, con el tiempo, aprenderemos las costumbres necesarias para rodar en dicho grupo de la forma más divertida posible.