El avance del sillín y algunos consejos de ajuste para obtener el máximo rendimiento
Mecánica

El avance del sillín y algunos consejos de ajuste para obtener el máximo rendimiento

13
oct 2016

Si bien la altura del sillín es básicamente el primer ajuste que todo ciclista realiza en su bicicleta, el avance del mismo también resulta muy importante a la hora de exprimir nuestro rendimiento sobre la bicicleta. Un sillín demasiado adelantado provoca una mayor carga de trabajo en manos y brazos, mientras que uno demasiado retrasado resta efectividad al pedaleo. ¿La solución? Ajustar el avance según nuestras necesidades y forma de rodar.

El avance del sillín y algunos consejos de ajuste para obtener el máximo rendimiento

El avance del sillín

Para los ciclistas menos instruidos en el mundo de la biomecánica, el avance del sillín no es otra cosa que la posición del mismo con respecto al eje de pedalier del cuadro de la bicicleta. El avance viene determinado por tres factores: ángulo del tubo del sillín, forma de la tija (recta o retrasada) y la posición del sillín, siendo los dos últimos factores los que podemos alterar (desplazando el sillín o cambiando el tipo de tija) para un ajuste preciso de la posición.

Los sillines para bicicletas cuentan en su mayoría con unos raíles inferiores que permiten cierto ajuste, generalmente de unos 30 milímetros hacia delante o hacia atrás o, lo que es lo mismo, unos 60 milímetros de rango de movimiento ajustable. Moviendo el sillín hacia delante o hacia atrás modificamos el avance del mismo, más adelantado o por el contrario, más retrasado, obteniendo con ello ciertas ventajas e inconvenientes que cada ciclista debe valorar en función de sus necesidades y su forma de rodar. En términos generales:

  • Sillín adelantado: Al adelantar la posición del sillín, cargamos más peso en las manos y abrimos la puerta a toda una serie de problemas tales como adormecimiento de las extremidades, dolor de hombros y sobrecarga muscular en los cuádriceps. En movimiento, un sillín adelantado mejora el control de la bicicleta en los ascensos, pero produce el efecto contrario en descensos.
  • Sillín retrasado: Al retrasar la posición del sillín, aliviamos la carga de manos y brazos pero perdemos eficacia en el pedaleo, ya que las piernas ejercen más presión hacia delante que hacia abajo en los pedales. En movimiento, un sillín retrasado mejora el control de la bicicleta en los descensos, pero produce el efecto contrario en las escaladas.
  • Altura y avance del sillín: La altura y avance del sillín van estrechamente relacionados. A mayor avance, menor altura; a mayor retraso, más altura. Explicado de forma práctica, cada 10 milímetros de desplazamiento del sillín en su plano horizontal equivalen a unos 2 milímetros de altura que debemos modificar, ya sea hacia arriba o hacia abajo.

¿Qué avance resulta óptimo? Básicamente, una posición de sillín que impida que nuestras manos, brazos y hombros se sobrecarguen y permita, en ascensos pronunciados, pedalear aplicando toda la fuerza de nuestros cuádriceps con un control óptimo de la bicicleta. Puesto que sólo un estudio biomecánico puede determinar esta posición con total precisión, el ajuste 'casero' del avance del sillín se realiza por sensaciones, teniendo en cuenta los inconvenientes mencionados acerca de un sillín demasiado adelantado o retrasado.