Cinco prácticos consejos para prevenir el robo de una bicicleta
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Cinco prácticos consejos para prevenir el robo de una bicicleta

14
sep 2016

El extendido uso de las redes sociales y las aplicaciones deportivas, el alto precio de las bicicletas nuevas y el cada vez mayor número de personas que apuestan por la bicicleta como actividad de ocio o de entrenamiento físico hace que, a día de hoy, el robo de bicicletas sea un negocio floreciente para los amigos de lo ajeno. ¿Es posible prevenir que nos roben nuestra nueva (y costosa) bicicleta? Los ladrones son profesionales en lo suyo, pero podemos ponerles las cosas mucho más difíciles...

Cinco prácticos consejos para prevenir el robo de una bicicleta

Cómo prevenir el robo de una bicicleta

  • 1.- Guardar la factura y registrar la bicicleta: El primer y obligatorio paso de todo ciclista es guardar la factura de compra de una bicicleta para, llegado el caso, poder demostrar su pertenencia. Otro paso importante, en la medida de lo posible, es registrar la misma. Muchos fabricantes permiten el registro de la bicicleta vía online para temas de garantías y otros menesteres, así como los ayuntamientos de un buen número de poblaciones.
  • 2.- Utilizar correctamente un candado de calidad: Si somos ciclistas urbanos o, por el motivo que sea, tenemos que dejar la bicicleta 'aparcada' en la calle, lo mejor es hacer uso de un candado de calidad. La seguridad de nuestra montura depende de la estructura donde la dejemos candada, de la calidad del candado propiamente dicho y, por supuesto, de la forma en que la candemos. La mejor opción pasa por elegir una estructura sólida bien anclada al suelo que no pueda levantarse ni desplazarse; un candado de buena calidad, preferiblemente fabricado con materiales antirrobo; y candar cuadro y al menos una rueda de la bicicleta, lo más arriba posible del suelo.
  • 3.- La noche, la mejor opción para un ladrón: La oscuridad es el mayor aliado de cualquier ladrón; a menor visibilidad, mayor facilidad de robo. Debemos evitar dejar nuestra bicicleta sola y desamparada en mitad de la noche. La norma es muy simple: cuando el sol se pone, la bicicleta a casa.
  • 4.- Las redes sociales y aplicaciones deportivas, con cabeza: Compartir nuestras rutas por las redes sociales sin ningún tipo de pudor es una buena manera de enseñar a los ladrones las zonas por las que habitualmente nos movemos, e incluso el domicilio, trastero o garaje donde guardamos nuestra bicicleta. Evitar compartir nuestras actividades con personas ajenas a nuestro entorno y añadir un área de protección sobre nuestro punto de partida (ocultando del mapa de actividad dicho punto) son normas obligadas para evitar desenlaces nada divertidos.
  • 5.- En competiciones y rutas, las bicicletas siempre visibles: Muchos son los profesionales del robo de bicicletas que han visto en competiciones, eventos deportivos e incluso bares frecuentados por ciclistas el lugar idóneo para cometer sus fechorías. Siempre que participemos en una competición, carrera o evento ciclista, o siempre que paremos con los compañeros de grupeta en el bar de turno para el obligado refrigerio, las bicicletas deben situarse en nuestro campo visible para evitar cualquier sorpresa.