¿Verdad o mentira? Cinco mitos relacionados con el entrenamiento que nunca debimos creer
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¿Verdad o mentira? Cinco mitos relacionados con el entrenamiento que nunca debimos creer

1
dic 2014

Por suerte para muchos y por desgracia para otros, gracias al avance de la tecnología y a la cada vez mayor accesibilidad a Internet, vivimos en una auténtica Era de la Información. Esta enorme y variada cantidad de información disponible al alcance de cualquier persona también trae consigo algunas desventajas que debemos tener muy en cuenta, en parte debido a la ingente cantidad de conceptos, pseudo-estudios, opiniones y, resumiendo, informaciones que no se corresponden con la realidad. Fruto de estas informaciones erróneas nacen los mitos, presentes en cualquier tipo de temática y, por supuesto, en el mundo del deporte y del ciclismo.

¿Verdad o mentira? Cinco mitos relacionados con el entrenamiento que nunca debimos creer

Cinco mitos relacionados con el entrenamiento que nunca debimos creer

Probablemente cualquier persona que practique deporte con cierta regularidad habrá escuchado (e incluso creerá) algunas de las afirmaciones que veremos a continuación. Lo cierto es que, si bien la Era de la Información pone a nuestro alcance multitud de datos de todo tipo con los que saciar nuestra curiosidad, también es muy cierto que debemos ser extremadamente precavidos/as a la hora de creer ciertas afirmaciones. A continuación, cinco mitos relacionados con el entrenamiento en el ciclismo que nunca debimos creer:

  • 1. Para las agujetas, agua con azúcar. En la actualidad, sabemos que el dolor que todos/as conocemos como 'agujetas' es causado por una inflamación de diversas estructuras micromusculares, por lo que es completamente falso que podamos aliviar dicho dolor simplemente ingiriendo azúcar y agua. Una de las maneras de recuperarnos de unas agujetas es tomando medicamentos antiinflamatorios (nada recomendables por sus posibles efectos secundarios), siendo la forma más eficaz la de practicar una actividad física muy suave, con la finalidad de activar los procesos regenerativos de nuestro organismo encargados de reparar los daños musculares.
  • 2. Para adelgazar, entrenar en ayunas. Permanecer en ayunas es, lógicamente, una manera de adelgazar, ya sea con o sin realizar actividades físicas. Los deportistas que entrenan regularmente suelen buscar un aumento de su forma física y de su rendimiento, ambas metas muy ligadas a la nutrición del propio deportista. Si entrenamos en ayunas y no medimos escrupulosamente la intensidad y duración de nuestros entrenamientos, corremos el riesgo de activar la destrucción de la masa muscular, lo que se traduce de forma automática en una pérdida de rendimiento físico.
  • 3. Para perder peso, entrenar con chubasquero. Rodar en bicicleta y aprovechar la nula transpirabilidad de un chubasquero o prenda cortavientos para aumentar nuestra sudoración no nos hace perder peso eliminando la grasa corporal. Al sudar más, tendemos a pensar que perdemos peso de forma más efectiva, pero en realidad lo único que eliminamos es una buena cantidad de líquidos de nuestro organismo mediante la propia sudoración. Usar un chubasquero nos ayuda a sudar más, aunque esta pérdida de líquidos se recupera en las horas posteriores al ejercicio y, sin embargo, el riesgo de deshidratación mientras entrenamos aumenta exponencialmente, resultando ser una práctica nada aconsejable.
  • 4. Para mejorar más, entrenar más. Muchas personas piensan que, cuanto más entrenan, más mejoran su rendimiento físico. Lo cierto es que tanto los entrenamientos como los procesos de descanso juegan un papel fundamental a la hora de mejorar nuestro rendimiento físico, siendo ambos absolutamente indispensables para cualquier deportista que se precie. La evolución física de un deportista es el resultado del equilibrio entre carga física y tiempo para asimilar dicha carga, por lo que debemos mantener siempre ese delicado equilibrio físico para poder progresar adecuadamente.
  • 5. Para mejorar sobre la bicicleta, entrenar en bicicleta. Si bien es cierto que entrenando sobre la bicicleta conseguiremos una mayor adaptabilidad a la misma y una optimización de nuestros movimientos musculares durante el ejercicio, lo cierto es que realizar entrenamientos con pesas o ejercicios de tipo isométrico también resultan esenciales para mejorar nuestro rendimiento. En el caso de los ciclistas, elegir los ejercicios que mejor se adaptan a nuestro deporte y entrenar en casa o en el gimnasio puede resultar una forma muy concluyente de aumentar nuestro rendimiento dándole a los pedales.