Cinco grandes errores que todo ciclista ha cometido (y comete) alguna vez
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Cinco grandes errores que todo ciclista ha cometido (y comete) alguna vez

20
oct 2015

En el ámbito deportivo, una iniciación correcta a cualquier actividad nos puede evitar adquirir hábitos nada recomendables que, con el paso del tiempo, pueden pasarnos factura. Estos malos hábitos (también errores o pecados deportivos, como queramos llamarlo) son muy comunes entre los ciclistas más experimentados, y suelen ser fruto o bien de una incorrecta iniciación, o bien de un comportamiento impulsivo derivado de la propia experiencia y mejora del rendimiento del ciclista.

Cinco grandes errores que todo ciclista ha cometido (y comete) alguna vez

Cinco grandes errores de los ciclistas

Se suele decir que 'la experiencia es un grado', aunque también es la responsable de que olvidemos los aspectos más básicos y simples del entrenamiento en bicicleta. A continuación, los cinco grandes errores que todo ciclista ha cometido (y comete) alguna vez:

  • 1. No realizar un calentamiento previo. Muchos son los ciclistas que, tras enfundarse en lycra y escuchar el 'click' de sus calas, comienzan a pedalear dándolo todo desde el principio. Hay que tener en cuenta que nuestros músculos necesitan prepararse para la intensidad a la que van a ser sometidos, y para ello nada mejor que unos cuantos minutos de pedaleo suave o, en el caso de una competición y siempre que sea posible, sobre el rodillo. Así evitaremos lesiones y mejoraremos nuestro rendimiento en carrera.
  • 2. No hidratarnos de forma óptima. Otro gran error de muchos ciclistas es beber insuficiente líquido antes, durante y después del esfuerzo físico. Ya sea porque se trata de una salida 'corta', o por aligerar peso en una vuelta de carrera, a veces prescindimos de un bidón de agua o de bebida isotónica, algo que puede facilitar la deshidratación de nuestro organismo y, en consecuencia, una disminución de nuestro rendimiento sobre la bicicleta.
  • 3. No descansar entre sesiones. Entrenar un día sí y otro también, y correr una carrera cada fin de semana o salir con los compañeros de grupo, no es algo aconsejable para nadie. Debemos darle a nuestro cuerpo un descanso óptimo, variable de una persona a otra, pero imprescindible para todo deportista. El exceso de entrenamiento lleva al sobreentrenamiento y este último, a las lesiones y el empeoramiento de nuestro estado de salud.
  • 4. Ignorar el dolor. Saber escuchar a nuestro cuerpo es fundamental para conocer si todo marcha como es debido. Un dolor muscular que se acentúa en cada pedalada, al que no hacemos caso para no abandonar la ruta o carrera en curso, puede terminar convirtiéndose en una seria lesión de desastrosas consecuencias.
  • 5. Entrenar sin variabilidad. Mejorar nuestro rendimiento sobre una bicicleta no es sinónimo de entrenar solamente encima de ella. Podemos alternar sesiones de gimnasio y de bicicleta, practicar otros deportes como carrera o natación para potenciar nuestro estado físico e incluso alternar sesiones de entrenamiento en carretera y en montaña en el caso de que no hayamos probado el asfalto. En la variedad está el gusto... y el aumento de rendimiento.