Nutrición: Cómo hacernos nuestra propia bebida isotónica casera
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Nutrición: Cómo hacernos nuestra propia bebida isotónica casera

16
oct 2014

En estos tiempos que corren, en los que cada euro ahorrado cuenta, las soluciones caseras para todo tipo de cosas se han convertido en un recurso cada vez más demandado por la sociedad. Por este motivo, realizar nuestra propia bebida isotónica en casa puede resultar ser una opción muy recomendable para muchos ciclistas, sobre todo si tenemos en cuenta los abultados precios de las bicicletas, los componentes y el resto de accesorios o, mejor aún, la dudosa composición de la gran mayoría de bebidas isotónicas comerciales.

Nutrición: Cómo hacernos nuestra propia bebida isotónica casera

Las bebidas isotónicas son uno de los elementos más necesarios a la hora de salir a entrenar con nuestra bicicleta. Cuando realizamos ejercicio físico, nuestro organismo consume los nutrientes que necesita para responder de forma óptima a la demanda de energía que le solicitamos, alimentando nuestros músculos y evaporando el exceso de calor producido por el ejercicio en forma de sudor. Este sudor, fruto de nuestro esfuerzo, elimina una gran parte de agua y sales minerales de nuestro organismo, siendo necesario reponer dichos fluidos de forma continua mientras dure el ejercicio.

A la hora de preparar una bebida isotónica casera en nuestra propia casa, sólo necesitamos de unos pocos ingredientes que, dicho sea de paso, resultan extremadamente económicos y nos garantizan que dicha bebida será mucho más saludable que otras opciones comerciales. Para preparar un litro de bebida isotónica lista para consumir, basta con lo siguiente:

  • Un litro de agua (o un litro de té verde casero, una vez enfriado).
  • Media cucharadita (de café) de bicarbonato sódico.
  • Una pizca de sal.
  • Una o dos cucharadas soperas de miel o azúcar.
  • El jugo de uno o dos limones.

El método de preparación de nuestra bebida isotónica es muy simple: añadimos todos los ingredientes al agua y removemos bien hasta que se haya disuelto todo satisfactoriamente. Después, basta con enfriar al gusto para disfrutar de una bebida isotónica rica en sales minerales que, ya sea durante o después de nuestros entrenamientos, ayudará a nuestro organismo a reponerse adecuadamente del ejercicio físico. Además, si optamos por la segunda variante de esta bebida, nos beneficiaremos de las numerosas propiedades del té verde como ventaja añadida en nuestra propia bebida isotónica casera.