Algunos consejos para seguir practicando Mountain Bike incluso en el Invierno más frío
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Algunos consejos para seguir practicando Mountain Bike incluso en el Invierno más frío

13
ene 2012

Teniendo el Invierno sobre nuestras cabezas, algunos ciclistas de montaña optan por dejar de rodar durante una temporada y otros muchos creen que no es fácil seguir entrenando en la estación más fría del año. Practicar Mountain Bike con temperaturas realmente bajas resulta molesto al principio, pero tras unas cuantas salidas nuestro cuerpo se aclimata al frío produciendo una mayor cantidad de calor. Aunque una cosa está muy clara: para acostumbrarse al frío, hay que salir en bicicleta cuando hace frío.

Algunos consejos para seguir practicando Mountain Bike incluso en el Invierno más frío

Algunos consejos para seguir rodando en Invierno...

Rodar en Invierno no es mucho más complicado que hacerlo en otra época del año y tampoco debería ser incómodo ni molesto. Las temperaturas bajas requieren de ciertas precauciones por nuestra parte a la hora de salir a rodar con la bicicleta, pero conociendo algunos trucos y teniendo presente los siguientes consejos, no tendremos mayores problemas a la hora de practicar Mountain Bike con los termómetros marcando sus niveles más bajos.

  • Cambiar la hora de nuestras salidas. Si podemos hacerlo, la mejor franja horaria para practicar ciclismo de montaña en la época invernal es durante el mediodía. La luz del sol nos ayudará a mantenernos más calientes y elevará nuestro estado de ánimo. Además, rodar con la luz del día es mucho más aconsejable durante el Invierno, ya que aumenta la visibilidad sobre el camino y la seguridad en todos aquellos días lluviosos, nublados o con nieve, tan frecuentes en épocas de frío.
  • El viento, siempre controlado. Si podemos hacerlo, en Invierno siempre será mejor optar por iniciar nuestras rutas con el viento de cara, mientras que para el retorno de la ruta lo mejor será acabar con el viento a nuestra espalda. Al inicio de nuestro entrenamientos nuestro rendimiento es mucho más elevado que al final de los mismos, y tener el viento soplando detrás nuestro nos ayudará a finalizar la ruta más descansados, además de provocar una menor sensación de frío en nuestro cuerpo cuando ya estamos sudorosos y fatigados.
  • Contra la hipotermia, seguir rodando. La hipotermia es una de las más comunes y en ocasiones grave lesiones de entrenar en climas fríos. La hipotermia ocurre cuando la temperatura central de nuestro cuerpo comienza a descender, causada por una combinación fatal de fatiga, humedad y viento helado. Lo mejor que podemos hacer para evitar la hipotermia es seguir adelante y continuar rodando, buscando siempre tener el viento a nuestra espalda. Tan pronto como termine nuestra ruta y una vez en nuestra casa, una ducha caliente y ropa seca serán el remedio mágico que recuperen nuestro cuerpo del frío.

...Y algunos trucos que nos ayudarán a combatir el frío

Además de los anteriores consejos, rodar en Invierno requiere ciertas precauciones que debemos cumplir si no queremos acabar muertos de frío en mitad del monte. Mantener una temperatura corporal estable es fundamental para rodar en épocas frías sin mayores problemas, poniendo especial atención en la protección de nuestra cabeza, cuello, manos, pies y nuestro estómago. Para ello:

  • La cabeza, siempre bien tapadita. Podemos perder hasta un 40 por ciento de nuestro calor corporal por la cabeza y el cuello si no los tapamos adecuadamente. Para la cabeza y el cuello, lo mejor es llevar un gorro de lana o tejido térmico de esos que pueden transformarse en máscara facial y extenderse hasta el cuello o llevar un pasamontañas, siempre bajo el casco. Si la temperatura es especialmente baja, no está de más colocar también una funda o cubierta sobre el casco para duplicar nuestra protección térmica.
  • Mantener las manos bien calentitas. Para nuestras manos, la mejor opción para mantenerlas calientes en Invierno es usar guantes de tipo manopla, de esos que no tienen la forma de los dedos hecha. Este tipo de guantes es mucho más efectivo por la sencilla razón de que todo el calor de nuestras manos se mantiene en un mismo espacio y por lo tanto generan mayor protección. Para los días más fríos, podemos recortar los dedos de algunos guantes viejos y usarlos debajo de nuestras manoplas, duplicando la protección térmica de los dedos más expuestos al frío, como por ejemplo los que utilizamos para frenar.
  • Los pies, siempre secos y calientes. Es de vital importancia mantener nuestros pies bien protegidos del frío, y para ello nada mejor que utilizar zapatillas específicas de Invierno. Lo más recomendable si no tenemos calzado específico para épocas de frío es disponer de un segundo juego de zapatillas un poco más grandes de la talla que utilizamos para que nos permitan utilizar un segundo juego de calcetines sobre los primeros. Además, siempre que podamos deberíamos tapar nuestra zapatillas con fundas térmicas aislantes especiales para ciclistas, que añadirán un punto extra de protección térmica sobre nuestros pies.
  • El estómago, también protegido del frío. De nada sirve protegernos adecuadamente si durante nuestro entrenamiento bebemos agua o cualquier otro fluido prácticamente en el punto de congelación. La mejor opción para el Invierno es hacer uso de mochilas de hidratación y llevarlas puestas bajo nuestra chaqueta. De esta forma, gracias a nuestro propio calor corporal evitaremos que el líquido de la mochila se enfríe en exceso y pueda provocar mediante su ingesta una disminución de nuestra temperatura interna, dolores de estómago no deseados o incluso una nada reconfortante diarrea campestre.

Además de estos trucos y consejos, siempre debemos tener presente que nuestro equipamiento debe ser específico para practicar Mountain Bike, con tejidos y materiales que permitan una buena aireación y disipación del sudor en las zonas de nuestro cuerpo más propensas a ello para evitar que la humedad junto con las bajas temperaturas nos provoquen sensaciones nada buenas mientras entrenamos. Con precaución y cautela, rodar en Invierno es cosa hecha.