Algunos consejos conyugales para practicar Mountain Bike sin perjudicar a nuestra pareja por ello
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Algunos consejos conyugales para practicar Mountain Bike sin perjudicar a nuestra pareja por ello

26
ene 2012

Probablemente muchos de los ciclistas que están felizmente (o no tanto) casados o conviviendo en pareja ya se habrán dado cuenta que a veces resulta muy difícil compaginar su afición al Mountain Bike con las obligaciones o necesidades conyugales del hogar y pareja. Siendo sinceros, la pasión por el ciclismo de montaña es algo contra lo que no podemos luchar y lo único que podemos hacer es intentar mantener un equilibrio entre el tiempo dedicado a la bicicleta y el tiempo dedicado a la familia. ¿Quién no ha llegado a casa después de rodar y se ha encontrado a su pareja con cara de pocos amigos?

Algunos consejos conyugales para practicar Mountain Bike sin perjudicar a nuestra pareja por ello

El Mountain Bike y la pareja, ¿una buena combinación?

El Mountain Bike, llámese pasion, hobby o entretenimiento, nos ayuda a despejar la mente y olvidar el estrés del día a día y de los problemas cotidianos. Por ello, es muy importante adaptar nuestra relación con la bicicleta a las necesidades conyugales de nuestro hogar para evitar que al llegar a casa nuestra pareja nos espere con los guantes de boxeo preparados para iniciar un combate del que, indudablemente, saldremos perdedores.

Aunque cada pareja es diferente y cada persona tiene necesidades distintas, con los siguientes consejos conseguiremos mantener la paz en nuestro hogar y mejorar la relación entre nuestra pareja y nuestra afición:

  • Madrugar más y llegar antes. Si queremos tener a nuestra pareja más feliz, lo mejor que podemos hacer es madrugar un poco más y salir a rodar más temprano de lo habitual. De esta manera, llegaremos a casa antes y podremos satisfacer las posibles necesidades de nuestra media naranja; salir a pasear, hacer la compra o simplemente, ayudar en lo que haga falta. No es necesario dedicar una mañana o tarde entera a nuestra afición si podemos evitarlo saliendo un poco más temprano de lo habitual.
  • Ni caso de los amigos solteros. Sin duda, entre nuestros compañeros de ruta siempre encontraremos personas solteras que no tienen ningún problema con respecto a la hora de llegada, o ninguna obligación conyugal. No debemos hacer caso de sus frecuentes bromas ni caer en la tentación de hacer lo mismo que ellos, ya que nuestra pareja no se merece tener un marido o una esposa que mentalmente cree que sigue soltero. Nuestros compañeros de ruta terminarán asimilando que nuestra pareja es muy importante para nosotros, y probablemente nos envidiarán por ello (aunque no lo parezca).
  • Organizar un calendario con nuestra pareja. Realizar un calendario con nuestra pareja y organizar las salidas en bicicleta de forma conjunta puede resultar muy beneficioso para ambas partes. De este modo nos aseguramos de que nuestra pareja conoce los días y horarios de nuestras salidas en bicicleta y los acepta de forma consciente, con lo que ya tenemos media batalla ganada. Una agenda organizada de forma conjunta es mucho más fácil de seguir y de ser aceptada por nuestro marido o esposa.
  • En casa, hay que estar en casa. El tiempo que pasamos en casa con nuestra familia o pareja debe ser de calidad. De nada sirve salir a rodar con la bicicleta si cuando llegamos a casa nos dedicamos a tumbarnos en la cama o el sofá y comportarnos como un maniquí sin vida. Hay que estar en casa de la misma forma que sobre la bicicleta, con ánimo, muchas ganas y preparado para hacer cualquier cosa. Cuando el tiempo que pasamos en casa con nuestra pareja es de calidad, el tiempo que pasamos fuera de casa es mucho más fácil de justificar.
  • La pareja siempre bien informada. Siempre deberíamos mantener a nuestra pareja o familia informada de nuestras salidas en bicicleta. Una sencilla llamada de teléfono avisando de que hemos llegado a nuestro punto de destino o de que vamos a llegar a casa a tal hora siempre resulta muy recomendable. Además, si aprovechamos la llamada telefónica para interesarnos por lo que está haciendo nuestra pareja en ese momento, tenemos el cielo ganado.
  • Cuando todo falla, aplicar el soborno. En ocasiones, aunque sigamos estos consejos e intentemos mantener los horarios acordados con nuestra pareja, resulta imposible cumplir nuestros propósitos. Lo ideal para esos días en los que vamos a llegar con un par de horas de retraso o en los que nuestra media naranja está especialmente sensible, es aprovecharnos de un pequeño soborno. Esa colonia que tanto le gusta, sus flores preferidas, una cena en algún restaurante, un libro de su escritor preferido o el último disco de música de su cantante favorito pueden convertir un día de tormenta en un bonito día primaveral.

Como ya hemos dicho, cada hogar es diferente y cada pareja necesita atenciones diferentes. Practicar ciclismo de montaña (o carretera, o cualquier otro deporte) es muy beneficioso para la persona que lo hace, pero puede resultar un verdadero engorro para su pareja o familia. Lo que sí es seguro es que aplicando los consejos anteriores conseguiremos mejorar, aunque solo sea un poco, el equilibrio conyugal entre bicicleta y pareja.