Specialized y Aaron Gwin, por caminos separados
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Specialized y Aaron Gwin, por caminos separados

29
dic 2015

Aaron Gwin, probablemente el corredor más representativo de la firma de la 'S' rasgada, dice adiós a la marca después de tres años de fructífero noviazgo. Aaron y Specialized iniciaron su relación durante la temporada 2013; un año difícil en lo que respecta a resultados, pero perfecto en muchos otros aspectos. ¿Por qué? Aaron era el corredor de descenso norteamericano más rápido de la última década; Specialized, como marca con sede central en Estados Unidos, era (y es) una de las marcas de referencia en el mundo del ciclismo.

Specialized y Aaron Gwin, por caminos separados

Después de un primer año de colaboración, los problemas iniciales fueron superados y los frutos del trabajo común llegaron de forma espectacular. En 2014, Aaron Gwin consiguió dos victorias en la Copa del Mundo, una segunda posición y un total de cinco podios. En 2015, los éxitos continuaron sucediéndose para el corredor de Specialized, llevándose a casa cinco sorprendentes victorias (una de ellas con la cadena rota) y el título de campeón de la Copa del Mundo UCI de DH.

Specialized y Aaron Gwin, por caminos separados

Tras tres años de simbiosis perfecta, Aaron y Specialized anuncian el fin de su relación para finales de 2015. El propio corredor explica: "Han sido tres grandes años para mí en Specialized. Estoy muy agradecido por su amabilidad, trabajo duro y continuo apoyo para ayudarme a avanzar en mi carrera deportiva al más alto nivel. Puedo dejar el equipo satisfecho con los resultados que hemos logrado y recordaré los grandes momentos que hemos tenido durante mucho tiempo. Ha sido una etapa increíble y les deseo todo lo mejor en el futuro".

Specialized y Aaron Gwin, por caminos separados

Las causas que han forzado esta separación no han visto la luz, aunque todo apunta a un desacuerdo económico entre corredor y marca. Por el momento, se desconoce el destino de uno de los mejores corredores de DH de la actualidad, aunque no cabe duda de que muchas otras firmas lo esperan con los brazos (y números bancarios) abiertos de par en par.